El aparato era una caja de madera que estaba empotrada en la pared, tenía dos sostenes de metal en la parte posterior y un tubo acostado en los sostenes, una manivela sobre el lado derecho y un disco en el centro donde se veían los números del 0 al 1, desde el 9 hacia abajo. Le explicaron que si él levantaba ese tubo, se lo ponía en el oído, movía la manivela y discaba, en menos de un minuto estaba hablando con Boston. Esto, le dijeron, se llama teléfono. Wilde se quedó pensativo y al rato dijo: "Y dígame, ¿hablando de qué?".
Esta es tal vez la cuestión que a mí me interesaría enfatizar en las pocas palabras que voy a decir hoy. Nos podemos comunicar, objetivamente es indiscutible. Veamos en qué medida somos capaces de aprovechar esas posibilidades extraordinarias que nos brinda el desarrollo de la tecnología para ser más o menos sujetos.
Los avances digitales y biotecnológicos de los últimos treinta años han demostrado ser la principal fuente de riqueza de las economías más dinámicas y más competitivas, pero lo cierto es que nuestro país no logró dar el salto. El tránsito a la sociedad del conocimiento desde la sociedad productora de materias primas exportables hubiera significado para nosotros el pasaje del siglo XX al siglo XXI. Por no haber cumplido este pasaje, por no haber podido cumplir este pasaje seguimos estando en términos de dilemas irresueltos más cerca del siglo XIX que del XXI. La nuestra es una sociedad integrada, en el mejor de los casos, por sectores consumidores de los avances digitales y biotecnológicos, pero no es todavía una sociedad del conocimiento.
La sociedad del conocimiento exige algo más que consumidores; exige, presumo, ciudadanos, y estos sólo pueden ser provistos por sistemas políticos y educativos capaces de abrirse a lo complejo con sensibilidad democrática. De aquí que también podamos preguntarnos si las sociedades llamadas desarrolladas, aun contando en el orden de los avances digitales y biotecnológicos con pruebas rotundas de progreso, son o no son sociedades que cuentan con niveles sólidos de ciudadanía. Buscar el equilibrio entre las partes y el todo que da forma a la armonía social es precisamente uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo.
1.2 Empieza la era post-PC
Durante los últimos 30 años el ordenador personal ha ocupado una posición central en nuestra vida digital y ha sido la puerta principal de acceso a la red. La miniaturización y el abaratamiento de los costes de producción hicieron posible el desarrollo y la comercialización masiva de ordenadores personales que han llegado a presentar altas cuotas de penetración en las sociedades más desarrolladas. Sin embargo, durante los últimos años otros dispositivos han ido proliferando y han ido adquiriendo un peso cada vez mayor tanto en lo que se refiere a la realización de tareas que implican la gestión de contenidos digitales como desde el punto de vista de acceso a la red.
El punto de inflexión que marcó el inicio de esta era fue el nacimiento del smartphone, pero ha sido precisamente durante este año 2011 cuando ha sucedido un acontecimiento especialmente relevante: el smartphone ha superado por primera vez al PC como terminal inteligente más vendido en el mundo, con 107 millones de unidades frente a 85 millones7. El crecimiento interanual de ventas del smartphone ha alcanzado el 74%, mientras que el PC apenas ronda el 2%. El panorama se completa con el espectacular ascenso de un nuevo dispositivo, el tablet, cuyo exponente más representativo es el iPad de Apple, que ha experimentado una tasa de crecimiento interanual cercana al 300%, estimándose un total de 60 millones de unidades vendidas durante el 2011. De hecho, según datos del segundo trimestre de 2011 las ventas de tablets, de 13,6 millones, superaron a la de los netbooks, de 7,38. Otro dispositivo que también está avanzando es el e-reader así como los e-books, que en el mercado estadounidense ya representan el 15% de las ventas de libros.
En 2011 el smartphone ha superado por primera vez al PC como terminal inteligente más vendido en el mundo.
Hay que destacar que el smartphone se está convirtiendo en un gestor de contenidos personales y profesionales esencial para la mayoría de las personas. Los usuarios utilizan cada vez más este dispositivo para acceder a contenido en la red, en detrimento del PC, incluso desde el propio hogar, de hecho, un tercio de los propietarios de smartphone lo prefieren al PC incluso teniéndolo cerca para hacer tareas como la lectura del correo electrónico o la navegación web9.
1.5 El 2011 ha marcado el paso al uso de una Internet más productiva en lo personal y en lo profesional
Durante los últimos años el uso de Internet ha estado muy asociado a las actividades de ocio. Los mayores crecimientos tanto en usuarios como en tiempo dedicado se han venido dando precisamente en estas tareas más lúdicas. Sin embargo, en el año 2011 se ha producido un cambio de tendencia y están siendo las actividades más allá del ocio y las que tienen que ver con la mejora de la productividad personal las que están dirigiendo el crecimiento.
En concreto, entre las acciones que más crecen se encuentran las de “recibir cursos de formación”, que pasa de ser utilizada por el 14% de la población al 21% lo que supone un crecimiento del 50% y las de “operaciones con la Administración Pública” con un crecimiento del 36%. Sin embargo, la actividad de “ver contenidos audiovisuales” este año ha permanecido estable, si bien, tal y como puede apreciarse en la figura cuenta con una considerable penetración cercana al 45%.
http://e-libros.fundacion.telefonica.com/sie11/aplicacion_sie.html